viernes, 13 de febrero de 2009

EDUCACION NUTRICIONAL. ¿SABEMOS LO QUE COMEMOS?

La respuesta a esta pregunta es claramente NO , no sabemos lo que estamos comiendo , ni siquiera los profesionales de la salud que no esten formados en este area tienen claro el concepto de educación nutricional.

Por tal se entiende al proceso de aprendizaje a lo largo de nuestra vida , durante el cual adquirimos conocimientos sobre aquellos habitos alimenticios saludables y los que no lo son.En este blog voy a intentar plasmar la experiencia que he adquirido durante mi ejercicio como médico , para que aquel que le interese pueda tambien formarse en esta disciplina.

Muchas veces llegan a mi consulta personas que han leido sobre este tema o sobre otro en internet , MUCHO CUIDADO , gran parte de la información que circula por internet es falsa e incluso perjudicial , es por ese motivo por el que me he decidido a abordar este tema desde aquí.Siempre que aporte datos añadiré la referencia de la que sale, para que podais comprobarla, requisito fundamental para que esto sea fiable.

Comienzo con uno de los articulos de la Dra Panisello , prestigiosa endocrina de Cataluña experta en temas de nutrición , he tenido la suerte de ir a varios de sus cursos y tengo que decir que sonde una gran calidad.Este articulo en concreto lo he sacado del Diario Médico.





Joima Panisello: "Los alimentos funcionales mal utilizados encarecen la compra y desequilibran la dieta"

El bombardeo de nuevos productos que se presentan como la panacea para tal o cual trastorno es constante. El momento de hacer la compra y enfrentarse a las estanterías repletas de productos con esteroles, omega-3, ácido fólico... despierta la pregunta ¿hasta qué punto es verdad lo que prometen? En torno a los alimentos que se ingieren existe una serie de mitos que provoca más desinformación en los ciudadanos. Es importante que los médicos de familia conozcan las ventajas e inconvenientes de esos nuevos alimentos, denominados funcionales, para asesorar lo mejor posible a los pacientes. Con esa intención se llevó a cabo el sábado, dentro del XXVIII Congreso de Semfyc, la ponencia "Mitos y realidades de las bondades y amenazas de los alimentos".


¿Qué son los alimentos funcionales? "Son aquellos productos, naturales o elaborados, que proporcionan un beneficio más allá de su valor nutricional, y que afectan a funciones fisiológicas de un modo medible en términos de prevención de la enfermedad o promoción de la salud", según explica Joima Panisello, directora del Programa Nacional de Formación de Lípidos y Factores de Riesgo Cardiovascular y directora general de la Fundación para el Fomento de la Salud (FUFOSA). "No hay que olvidar que, aparte de lo que nos ofrece la industria, muchos de los alimentos convencionales que son parte de nuestra alimentación diaria pueden considerarse funcionales de por sí, como el yogurt, los frutos secos, el pescado azul o el aceite de oliva. El uso de estos alimentos puede permitirnos pasar de una nutrición adecuada a una nutrición óptima, pero su consumo no puede sustituir la ingesta de nutrientes indispensables. Si los toman personas con desequilibrios se da un efecto rebote, ya que creen que con eso están compensando lo que no toman, la sensación de seguridad hace que se desequilibre aún más su dieta", recalca Panisello.






"Siempre hago el test de las tres preguntas: qué ha demostrado el producto hasta el momento; quién me lo pregunta, desde su salud a su economía: si tiene diabetes, colesterol, si está en el paro..., y, por último, por qué me lo pregunta hoy. Según las respuesta intento educar al paciente. Por ejemplo, imaginemos a una señora que va a la consulta y me cuenta que por las mañanas se toma un yogur líquido para desayunar. Yo sé si lleva una alimentación equilibrada y el estado de salud que tiene, y si sé que eso está bien cómo le voy a quitar ese "aliciente" matutino. Otra cosa es que no se alimente de forma saludable", asegura Panisello. La especialista hace hincapié en que una persona sana que sigue una dieta equilibrada ya ingiere todos los nutrientes que necesita sin recurrir a los funcionales . "Algunos individuos sí pueden beneficiarse de los funcionales, pero en esas situaciones debe ser indicado por el médico. De la utilización sabia es de donde sale el beneficio. Los alimentos funcionales mal utilizados encarecen la compra y desequilibran la dieta".

De todo esto se desprende que en general hay una clara falta de educación nutricional. Aquello que decían las abuelas de "antes se comía mejor" tiene su razón de ser según explica Panisello. "Nunca estuvimos tan informados de los beneficios de la dieta mediterránea y nunca perdimos tanto la costumbre de ponerla en práctica. Antes se programaba la dieta en las casas, lo que tocaba cada día: los lunes lentejas, los martes pescado... esas normas hacían que la frecuencia de consumo de los grupos alimentarios fueran las correctas. El ritmo de vida actual hace que se tire de lo primero que hay en la nevera, normalmente alimentos preparados que son ricos en grasas y azúcares, y densos energéticamente".


Respecto a la desconfianza que existe en torno a los aditivos y los conservantes alimentarios, especialmente después de episodios como el de la leche adulterada con melamina en China, Panisello asegura que los que se usan en la Unión Europea cumplen todos los requisitos. "Se tiene miedo a estos componentes y las grasas que ingerimos son más perjudiciales para la salud cardiovascular", incide. "Hay que aprender a programar la compra, comparar las etiquetas y mirar los ingredientes , asegurarse de que no haya grasas ni azúcares. Las grasas deben ser vegetales a excepción del de coco, palma, palmiste y la grasa vegetal parcialmente hidrogenada, que también es dañina: por cada 2 por ciento que aumenta la grasa hidrogenada, se incrementa un 50 por ciento el riesgo cardiovascular".

La ponencia abordó también el concepto de alimentación equilibrada. "Satisface las necesidades energéticas de los individuos, sean de la edad que sean, contiene todos los grupos de alimentos y mantiene la actividad del individuo en diferentes etapas, como puede ser la lactancia, el embarazo, etc.", explica Eva Mª Fagundo Becerra, miembro del Grupo de Trabajo Alimentación y Nutrición de la Semfyc. "La dieta mediterránea es modelo de alimentación saludable, equilibrada. Pero en los últimos años nos hemos desviado de esta dieta y hemos adaptado la del centro de Europa y la de Estados Unidos", recalcó Fagundo, que se encargó de ofrecer una serie de recomendaciones para llevar a cabo esa alimentación equilibrada, puntualizando los diferentes requerimientos según los distintos grupos de edad.

"Los niños tienen que aprender a comer de todos los grupos de alimentos ; deben tomar hidratos de carbono, ya que tienen más actividad física, y es importante que los alimentos les aporten hidratación porque son más susceptibles a problemas de este tipo, al igual que los ancianos, que tienen carencias que hay que cubrir con frutas y verduras, además de moderar las grasas; y las mujeres embarazadas tienen que buscar el aporte de calcio", explica Fagundo.

Esta médico de familia hace hincapié en la importancia de la dieta como tratamiento, "a veces el primero y fundamental. Si no se cambian ciertas conductas alimenticias no se consigue nada, por ejemplo, un diabético que cumpla con su medicación si no cambia la alimentación no sirve de nada". Fagundo asegura que la gente acude a las consultas preguntando por supuestas novedades que han oído en la televisión o leído en los medios "que ni siquiera nos han llegado a los médicos de primaria, tanta información contradictoria y errónea genera mucha desinformación entre la gente, aunque cada vez las personas están más motivadas porque entienden que hay una relación muy directa entre la alimentación y las enfermedades cardiovaculares".

7 comentarios:

  1. He entrado en tus otros blogs y he querido dejar un comentario en "Princesas" y no he podido, parece que me faltan opciones en el desplegable de seleccionar perfil, aunque no entiendo mucho de esto, igual es cosa mía.
    Bueno, felicidades por este que nunca viene mal leer algo sobre nutrición. Y tienes suerte que no tengo tu mail, sino.... como sé tu profesión te bombardearía a preguntas de esas que seguro estarás acostrumbrado, ya sabes, me duele aquí, que será esto, una amiga tiene lo otro...te has librado.
    Un saludillo.

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  2. Hola Hope

    Voy a comprobar lo que me comentas en el blog de princesas , a ver que pasa.

    Gracias por tus palabras , estaré encantado de responder cualquier pregunta que me quieras hacer dentro de mis posibilidades , te dejo mi correo jaloag@jaloag.jazztel.es , por site interesa.

    saludos

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  3. Anda, buena la has hecho jeje, aunque procuraré no abusar. Muchas gracias.

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  4. creo que ya he arreglado lo de los comentarios en el blog de mis hijas - PRINCESAS -

    SALUDOS

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  5. Entre las muchísimas cosas positivas que tiene la Web están, sin duda, que tiene todo lo que buscas, y en segundo lugar, que queda más allá de la inmediatez. Esta es una entrada de 2009 y me aparece precisamente ahora que es cuando me intereso y necesito la información sobre los aliementos funcionales, después de haber leído muchas otras cosas que no son más que charlatenería con fines comerciales.

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  6. Yo me declaro un ignorante en cuestiones nutricionales pero al leer tu página me doy cuenta que no lo he hecho tan mal pues siempre he considerado que lo mejor es una dieta que incluya proteínas, minerales (vegetales crudos) y algo de carbohidratos (demasiados a veces. me gustó tu página. Muy útil para la mayoría de nosotros

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  7. Terelu, me alegro que te haya servido la informacion del blog, aunque hace tiempo que no lo actualizo, todo loque aqui expongo tiene vigor.

    Espati, al final te das cuenta que basta con aplicar el sentido comun y basicamente recordar aquello que comamos de niños.

    Prometo seguir actualizando el blog con informacion nueva y renovada

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